Blog · Carpintería · 02 jul 2026
Ventana con arco: cómo se resuelve en aluminio
En las casas de pueblo y fincas antiguas de las comarcas de Girona los huecos con arco son habituales: dinteles de piedra, arcos rebajados sobre balcones, medios puntos en escaleras. Rehabilitarlos no obliga a renunciar al aluminio ni a la forma original: hay tres maneras de resolver un hueco curvo, y la elección depende más del arco que del gusto.
En rehabilitación, el hueco manda
A diferencia de la obra nueva, en una finca antigua el hueco ya existe y la carpintería debe adaptarse a él. Antes de decidir hay que mirar tres cosas: la geometría real del arco (medio punto, rebajado, carpanel), si el arco es estructural —descarga el peso del muro y no se toca— o un remate decorativo, y el estado del contorno donde va a fijarse el marco. Con eso claro, las ventanas de aluminio ofrecen tres caminos.
Tres formas de resolver el hueco
- Ventana curvada a medida: el perfil superior se calandra siguiendo el radio del arco y la carpintería reproduce la forma original. Es la opción más fiel; el sector curvo se resuelve normalmente como paño fijo y la hoja practicable queda debajo.
- Fijo curvo arriba, practicable abajo: un travesaño horizontal a la altura del arranque del arco separa un fijo superior que absorbe la curva de una ventana rectangular estándar debajo (practicable u oscilobatiente). Es la solución más frecuente: mantiene la estética y simplifica fabricación y herraje.
- Adaptar el hueco: regularizar el sector curvo con obra —premarco, forro o recrecido— y montar carpintería rectangular. Solo tiene sentido cuando el arco no es estructural ni está protegido y la estética de fachada no importa; en fincas catalogadas no es viable.
Qué condiciona la elección
El primer filtro es el radio del arco: los arcos amplios se calandran bien, pero cada serie de perfil tiene un radio mínimo y un arco muy cerrado puede descartar la ventana curvada. El segundo es la función del arco: si trabaja estructuralmente, la carpintería se adapta a él sin excepción. El tercero es el presupuesto: el calandrado y el vidrio cortado a plantilla encarecen la opción curva frente al fijo con travesaño, y eso inclina muchas rehabilitaciones hacia la segunda vía sin perder la lectura del arco desde la calle.
La medición: plantilla obligatoria
Un arco antiguo casi nunca es un arco de compás: los asientos del muro lo deforman con los años y los dos lados rara vez son simétricos. Por eso el sector curvo no se fabrica desde un radio teórico sino desde una plantilla rígida tomada del hueco real —cartón duro o tablero fino presentado en obra— o desde una medición por puntos. La regla general de cómo medir una ventana se mantiene para el ancho y la altura; la plantilla añade la curva exacta. Fabricar sin plantilla es la causa típica de arcos que "no asientan" y sellados gruesos para disimular.
Reparar la ventana de arco existente
Cuando la carpintería curva está sana, no hace falta sustituirla para recuperar su funcionamiento: se cambian herrajes (bisagras vencidas, cremonas duras), se sustituye el vidrio del sector curvo cortando la nueva unidad con plantilla, y se renuevan juntas y sellados perimetrales si hay filtraciones. En fincas donde la ventana rectangular inferior está agotada pero el arco fijo aguanta, puede renovarse solo esa parte; y si el marco perimetral está en buen estado, la sustitución puede plantearse sin obra, montando la carpintería nueva sobre el marco existente.
Preguntas frecuentes
¿Se puede curvar cualquier perfil de aluminio?
No. Cada serie tiene un radio mínimo de calandrado: los arcos amplios y rebajados se curvan bien, pero un radio muy cerrado deforma el perfil o directamente no se puede fabricar. Cuando el arco no admite calandrado, la solución pasa por un fijo curvo resuelto con partición o por replantear el conjunto con travesaño recto bajo el arco.
¿Y si la finca está catalogada?
En edificios protegidos la forma del hueco debe respetarse, y a menudo también la partición y el color de la carpintería. La vía habitual es la ventana curvada a medida o el fijo curvo con hoja practicable debajo, con las condiciones concretas —acabado, despiece— consultadas antes con el servicio de patrimonio del ayuntamiento.
¿Se puede renovar solo la parte baja y conservar el arco?
Sí, y es una solución frecuente: se sustituye la hoja practicable inferior, que es la que acumula desgaste de uso, y se conserva el fijo curvo superior si su perfil, vidrio y sellado están en buen estado. Si el fijo también está agotado, se renueva el conjunto tomando plantilla del hueco.
¿Tu caso entra dentro del alcance?
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